Las medallas son símbolos de honor, de logro y de reconocimiento, de prestigio y de mérito, y algunas se han convertido en objetos muy codiciados, como es el caso de las de los Juegos Olímpicos y otras competiciones deportivas de ámbito mundial.
Una breve historia de las medallas
Por su parte, los pueblos preclásicos utilizaban objetos considerados místicos (conchas, piedras, cuernos y dientes de animales, etc.) y artefactos (tallados en madera o piedra) para distinguir a algunas personas por su valentía o por sus poderes curativos o mágicos. Los griegos y los romanos utilizaban coronas de laurel para honrar a los atletas y a los héroes militares.
El origen de las medallas propiamente dichas se remonta a la Edad Media, y su término en latín significaba «moneda de escaso o nulo valor». Se trataba de piezas metálicas acuñadas a semejanza de las monedas, pero sin valor monetario, y con inscripciones y figuras alusivas a entidades religiosas.
La historia de las medallas, o medallística, se confunde con la de las monedas, o numismática, ya que las monedas presentaban inscripciones y figuras...
Fue gracias a los Juegos Olímpicos de la era moderna (1896) que las medallas adquirieron una nueva dimensión.
A lo largo del tiempo, el diseño de las medallas ha ido evolucionando: formatos y tamaños variados, grabados y relieves intrincados; algunas incluso incorporan elementos de la tecnología más avanzada, como códigos QR y hologramas. En Tributus, esta evolución está muy presente, ya que fabricamos medallas de diversos formatos y tamaños, pero con materiales y tecnología respetuosos con el medio ambiente.
Cada medalla, una historia
Es cierto, cada medalla es única y cuenta una historia, y esto no se debe a su diseño o forma, sino al hecho de que se ha concebido y creado para celebrar y recordar momentos únicos.
Por ejemplo, las medallas militares se conceden en reconocimiento a actos de heroísmo y valentía, así como por servicios distinguidos y méritos. Por lo general, son entregadas por los más altos representantes de un país o entidad, como es el caso de los presidentes de la República o de las casas reales, como la de España, la de Mónaco o la del Reino Unido. De un valor incalculable, se transmiten de generación en generación como un tesoro familiar.
Por su parte, las medallas de competiciones deportivas, de danza, culturales y artísticas, como los festivales de cine, se otorgan para reconocer el mérito o los logros de una persona o un grupo: la mejor película, el primer puesto en una prueba, etc...
Como puede ver, las medallas han desempeñado un papel significativo en la sociedad a lo largo de la historia. Han contribuido a inmortalizar a personas, hazañas y acontecimientos únicos, como la subida al podio olímpico de los equipos portugueses de la prueba ecuestre en 1924 y de la prueba de esgrima en 1928, o de los atletas Rosa Mota, Alexandre Yokochi y Carlos Lopes, a quienes el país vio, emocionado, por televisión.
Hoy en día, Tributus también tiene el privilegio de ayudar a hacer realidad este tipo de sueños y compartir emociones: diseñamos y fabricamos medallas, trofeos y premios para innumerables competiciones y eventos nacionales e internacionales, en homenaje a deportistas, personas y entidades.
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